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viernes, 25 de septiembre de 2009

La era de la boludez.


Disco: La Era De La Boludez.
Artista: Divididos.
Año: 1993.
Sello: Polygram.
Por Guillermo Roman
i.

La Era De La Boludez se editó en 1993 y es el tercer disco de Divididos: trío de rock formidable que en éste disco forjó aún más su sonido espeso y genuino
En La Era De La Boludez asoman el folclore distorsionado, Atahualpa y los Beatles, el funk, el reagge, Latinoamérica, Galeano, los indios, humor y verdades.
En el tercero en cuestión existen momentos fuertes como “Salir a comprar”, “Rasputín” y “Paisano de Hurlingham”, necesarios para complementar al repertorio con una mirada cruda en el pasar de un país, que por aquel entonces llevaba casi una década de democracia y casi un lustro bajo la presidencia de “Carlos Saúl primero de Anillaco”.
“Salir a comprar” muestra la frivolidad menemista si rodeos bajo un funk criollo imparable y virtuoso que da pie al hit del disco.
“Qué Ves”. Canción de notable tratamiento: especie de reagge duro en cuanto a la guitarra, mientras la base foguea hacia el folclore. Tornándose andina (por momentos) aportando hipnotismo gracias a la utilización del sonido del charango, que se suma para la segunda estrofa y que únicamente cesa en la coda del tema: la que se reparte entre el malambo y el vuelo guitarrístico de Ricardo Mollo.
“Que Ves” es un ejemplo de cómo se le da cuerpo a un hit: entran y salen elementos, instrumentos, etc. El trabajo de las voces es sutil y preciso: justo cuando callan la batería y el bajo luego de la coda.
Poco antes de la mitad del disco dispersan con el instrumental “Pestaña de camello”, con el sonar del sitar transformándose en la intro de “Rasputin/Hey Jude”: un rock a la mandíbula de alto volumen.
El contrabajo y el slide guitar son protagonistas en “dame un limón” junto a la trompeta con sordina, el trombón y el humor agrio de la resaca, que se mezclan junto a los tubos a cargo del gurú Santaolalla.
“Cristófolo Cacarnu” e “Indio dejá el mezcal” (un gran momento de La Era de la Boludez) marcan puntualmente el contacto con el reagge.
Una esencia de raíz abarca el sonido del álbum, demostrado sin vueltas (pero eléctricamente) en la genial y ácida “Ortega y Gases”, en la composición de Atahualpa Yupanqui “El Arriero” y en la chacarera “Huelga de amores”, inspirada en lecturas a Eduardo Galeano.
El trabajo de producción es una joyita en conjunto: Gustavo Santaolalla y Anibal Kerpel como productor asociado lograron un contundente todo de canciones.
El toque de Federico Gil Solá le proporcionó un condimento distinto, que coincide con la explosión de la banda que metió 13 Obras al palo en aquel 1993.
La Era De La Boludez propuso un rock adulto directo y humorado.
“Tajo C” pasa revista y presenta el final : “Pestaña de Camello (reprise) donde resuenan variaciones de algunos momentos del disco y llaman a la imaginación como esas pestañas enormes de los camellos vistas cuando se cierra el (su) ojo dan la sensación de un gran sueño debido a tamaño.
La Era de la Boludez miró a los ojos cerrados de la Argentina menemista.

Relacionadas: Entrevista con Ricardo Mollo.

Divididos : Que ves - La era de la boludez

domingo, 30 de agosto de 2009

La pluma de Iorio da para mucho


Disco: Mundo guanaco

Artista: Almafuerte

Año: 1995

Por: Marcelo Assis 



   Almafuerte, banda heavy metal argentina fundada por su líder Ricardo Iorio, en su álbum debut “Mundo Guanaco” (editado a comienzos de 1995), se presenta como cantante de forma estable.

Para formar la banda, Iorio, que toca el bajo y se inicia como cantante, además de escribir letra y la mayoría de la música, convoca a Claudio Marciello para la guitarra y a Claudio Cardacci para batería.

En cuanto a su desempeño como cantante, lejos de ser lo ideal, lo que impacta es el sentimiento con el que canta (el viejo dicho que donde falta calidad hay que meterle actitud y sentimiento). Empieza con este ciclo la demostración del amor por lo autóctono siempre presente en su líder, notorio ya en el nombre del grupo, pues es el nombre con el que Pedro Bonifacio Palacios publicó muchos de sus escritos.
El disco muestra pautas de hacia donde apuntan los caminos de la banda, y la tozudez de su líder para con sus ex compañeros.
Siguiendo en esta línea de lo endémico, se incluyen covers de distintos autores de la música popular, el tango Desencuentro en versión thrash metal, De los pagos del tiempo, es otro cover de música popular, un folclore, en este caso metalizado, dos canciones populares (en ambas versiones) y de buena letra.

Antes de su salida, se especulaba con el posible sonido del disco, dado el corto tiempo desde la separación de Hermética y la salida de ésta placa. Tampoco se sabía que tan correctamente se desempeñaría Iorio como cantante, ya que si bien siempre se supo la calidad de compositor, el nivel de liderazgo, el temperamento y carisma del indescifrable y más criticado miembro del metal argentino, no había muchos registros de su voz, sin saber si podría sostener un disco entero él sólo.
También se respondió a la incógnita sobre los rumbos y caminos que empezaría a transitar en este nuevo ciclo, teniendo en cuenta que con la pulida fórmula conseguida con Hermética, se generó una revolución con muchos adeptos que adoraban este estilo y no sería para nada fácil contentarlos a todos.

El resultado es un total de poco más de media hora de thrash, mezclado con toques heavys además de esas gotas de folclore muy presentes en la forma de encarar las canciones por parte del líder, a pura velocidad de batería y de guitarras prolijas, con buenos riffs, del talentoso Claudio Marciello.
La batería tiene una agresividad más que marcada con un galope intenso, siendo un punto alto y muy necesario en la atmósfera del mismo.

El trabajo final es un disco con un poder de arrastre innegable, ordenado y eficaz, con una agresividad que se siente, recordando buenos tiempos pasados.
Siguiendo siempre la fórmula de baterías rápidas y pesadas, riffs intensos y bien compuestos, solos de guitarra cortando las canciones, y temas que suenan bien en versión de estudio y despiertan pasiones en vivo.

Donde se palpa la mejor versión de este sujeto, es cuando compone sobre cosas que le sucedieron en su vida personal, o asqueado de injusticias del día a día, además de las composiciones desafiantes y de celebración contra terceros.

Este es el puntapié de inicio de Ricado Iorio en su nuevo proyecto, luego de haber sido formador de V8 y de Hermética. Siendo un buen disco realizado en tiempo récord, y generando a partir de él un momento raro, de división en el metal argentino, que aún continua entre los seguidores del género.


Algunos Temas:

Incluyen dos covers de la música popular porteña: Desencuentro (un tango de Anibal Troilo y Cátulo Castillo) y De los pagos del tiempo (de José Larralde); Como Los Bueyes lleva por letra un escrito de Pedro Bonifacio Palacios. Zamba De Resurrección es la segunda ocasión en que Iorio interpreta música popular como tal en su carrera. Además, aparece el tema Voy A Enloquecer, compuesto por Iorio y Ricardo Chofa Moreno al formar V8 y que años más tarde fuera desvirtuado por sus compañeros de grupo al grabarlo como No Enloqueceré y con una letra completamente opuesta.

Voy a enloquecer, es la versión original escrita por Iorio-Moreno en épocas de V8, en ese entonces la incluyeron en su disco El fin de los inicuos, pero como No enloqueceré y obviamente la letra cambiada.
Como los bueyes es la versión cantada y musical de un escrito de Palacios

Buitres da inicio a la batalla sonora contra sus ex compañeros, tildándolos nada menos que de aves de carroña, y dejando claro que aceptaba el desafío a venir. Es un tema que desprende agresividad en cada nota, con un aire de superioridad en la voz del cantante, despachándose línea tras línea, calificándolos de calañas de distintos calibres, menos halagos, les escupe de todo. Aplastante.

El pibe tigre, canción marca registrada de Iorio, siendo este tipo de letras que cuentan historias de vida, lucha y pobreza las que mejor le sientan. Desprende descontento y reclamo.
Cuenta la historia de un trabajador que trabaja en negro (sin ninguna cobertura de salud ni de jubilación), de cargador. Acusado injustamente y muerto a golpes. Termina el autor preguntándose ¿Por qué será que aún es, esto posible de ser?
Canción con la que los muy fieles seguidores de la banda se ven reflejados, con buena composición, ritmo y velocidad justa que obtienen como resultado saltos incesantes, y coros a gritos siguiendo la canción. Un clásico automático.


domingo, 28 de junio de 2009

Elecciones "Sin Documentos" Los Rodriguez.


Disco : Sin Documentos

Artista: Los Rodríguez.

Año:1993

Discográfica: Warner.

Por Guillermo Romani.

"Déjame atravesar el viento sin documentos" imploraban los Rodríguez en voz de un Andrés Calamaro en sus treinta, inspirado por la rumba encontrada en el viejo mundo, donde comenzó a brillar nuevamente. Ésta vez rodeado de por muchachos de su edad, juntos mostraron su
identidad momentánea; rumbo a la madurez con rock and roll por delante pero encontrando rumba , flamenco, rancheras, reggaes, y con ello haciendo autentico su estilo fotografiaron con canciones el estado de sus intensos ritmos de vida, de giras: viajando de inviernos a veranos, de otoños a primaveras.
El segundo material en estudio de los Rodríguez, es el tercero de su discografía y es el que marca el clímax de su exitosa existencia como banda. Sin Documentos, es un disco con altas ventas, se editó en 1993 por Warner (al menos en nuestro país) y fue producido por Nigel Walter.
El arrollador hit que le dá nombre al larga duración es acompañado por infaltables canciones del repertorio Rodríguez tales como “Pequeño salto mortal”, que inicia la acción musical y pinta varios caminos como el logrado reggae (en crecendo) “Hasta que el sueño venga” . “Dulce condena”, es otro de los cortes que ponen el acento en el sucesor de Disco Pirata, que es una celebración y un hallazgo de amplitud musical.
Los Rodríguez desenfundan rancheras como Salud (dinero y amor) con universales buenos augurios “…Brindo hasta la cirrosis por la vacuna del sida..” . “brindo por lo que tuve, por que ya no tengo nada”. Añadamos a esto baladas precisas: “Tu me estas atrapando otra vez” o la arrabalera y antropológica “Especies que desaparecen”, la que nos permite iniciar un acercamiento hacia las letras de este disco; si bien la reflexión se presenta hacia el final del disco, la lírica de los Rodríguez es ágil desde el primer momento, frases súper abiertas que invitan a inventar combinaciones de deferencias muy posibles, que nos remiten a verdades de carácter popular de bipolaridad incluida, en la sabinesca “7 segundos” llegan a los dos vocablos de un mismo idioma perfectamente: “.. ella es empleada del corte (inglés) “”...el fue parte del plan austral”; “…Mala suerte en el juego, buena suerte en el amor..”, donde se aúna la intensión de destacar el vaso medio lleno y no su opuesto. De ahí que tientan a la musa en “Mi rock perdido”, un rock soleado donde Calamaro desenvuelve texto de una manera natural y masticada.
El buen humor se destaca en todo el disco como en La “sit com” “Na na na” que cuenta la perspicacia que se debe tener para desarrollarse ante la realidad artística, en voz de Ariel Rot, el track, demuestra la actitud de unos Rodríguez arrolladores.
Subrayemos la sesión de vientos(saxo trombón, trompeta), que delineó la grabación del exitoso trabajo de la banda hispana - argenta, que deleitó en modo stereo de un lado del ecuador y del otro.
“Sin Documentos” marca la identidad de la banda.

Sin Documentos - Los Rodríguez.

sábado, 13 de junio de 2009

Mítica ave: Mystic Love "Los Pericos".


Disco: Mystic Love.
Artista: Los Pericos.
Año:1998.
Por Guillermo Romani.
Habiendo transitado once años de éxitos y luchas en diferentes épocas Los Pericos editaron Mystic Love, el disco que marca su etapa de madurez.
Mystic Love, de gran sonido, fue grabado en la relajación de su estudio de grabación (“Robledo Sound Machine"), mezclado en Los Angeles y editado en 1998. Un álbum con un total de dieciséis tracks de los cuales cuatro son covers, entre ellos el clásico spinettiano “Los libros de la buena memoria” (El Jardín de los presentes, Invisible 1976).
Entre varios invitados están Guille Boneto y Juanse. El cantante de los Cafres es quien aporta los coros en “Sin cadenas” (el primer corte de difusión); y a Juanse, se lo puede oír en “Mi flor” un reggae donde comparte estrofas cantando junto al Bahiano (por aquel entonces vocalista de la banda y socio de Juanse en el rubro gastronómico).
Algunos de Los especialistas invitados fueron Axel Krygier (flauta traversa), Javier Casalla (violín), Alejandro Franov entre varios más. Alejandro Terán (Saxo tenor y viola) es el responsable de diseño de los arreglos, de brillante resultado y finísima calidad, junto a Los Pericos.
El reggae es el estilo por el que ahonda Mystic Love, que hacia la mitad se torna notablemente más experimental y denota la capacidad instrumental de la banda, debido a esto es que Mystic Love se merece un lugar dentro de los grandes discos del género en nuestro país.
El groove natural de la banda se percibe desde el inicio del disco, y resuena hacia el final donde entran en plano instrumentos como el sitar, regalando especiales momentos de psicodelia. Éste disco se pasea de la euforia de canciones como “Monkey man” o “La hiena”, pasando por clásicos Pericos como “Pupilas lejanas”, y llegando a momentos casi despojados, de alto vuelo, como “Islandia” o ”Donde descansan las almas”.
Cabe destacar fragmentos plenamente instrumentales como los temas “Rata China” y “Monaco GP” que muestran la destreza musical compositiva de Los Pericos.
El ave, ícono de la banda, en este disco deja al descubierto sus características rapaces, mostrando sus ojos y su filoso pico, así presenta una nueva etapa de unos Pericos maduros.

domingo, 26 de abril de 2009

Muerte en la Catedral. Un Clásico de 1973.


Disco: Muerte en la catedral.

Artista: Litto Nebbia.

Año: 1973. 

Por Guillermo Romani

 En 1973, luego del comienzo beat (a mediados de los 60´s), el rock de estas pampas comenzaba a endurecer su música, mientras que Litto Nebbia ya había protagonizado la escena con éxitos y discordias: había sido blanco de críticas como la autoría de “La Balsa”, o por su reunión con el folclorista Domingo Cura.

En Aquel, emblemático,1973 de agite social de Tíos al gobierno y otros al poder, Nebbia tampoco pasó desapercibido, por que editó uno de los discos clásicos de la historia del rock de origen argen tino; se trata de Muerte en la Catedral, disco inclinado hacia el jazz- rock y el folck(clore), con la muerte como premisa; donde el texto es fundamental y se relaciona con temas centrales de la vida como lo es la muerte.

Muerte en la catedral se adelanta al jazz rock donde la improvisación es compositiva, y le pone intelecto a la escena rockera, al igual que Artaud de L.A Spinetta. La íntima “Vals de mi Hogar” inicia este larga duración, que se abre camino con “El revolver es un hombre legal”, donde la instrumentación es notable, de acento “beatle” y con fuertes teclados.

La siguiente “Señora Muerte”, de gran atmósfera para un texto reflexivo, “lánguido y optimista”, que nos remite a “Vamos Negro” en cuanto a su sonido. En cuarto lugar llega la cíclica “Mendigo de la luna” que fantasea con la idea de reinvención, hablándole a la luna. Nebbia propone volver a la infancia: “..Te ví de peña crecer y hacerte redonda”; “Y en el término de un mes, ya vieja, cierras tu estancia, recuperando tu infancia”.  

Muerte en la catedral es un disco de postales, de mucha imagen, abre con la ya mencionada “vals de mi hogar” y se centra con el clásico “El otro cambio, los que se fueron” que nos pasea y sitúa en aquellas cosas que plantea la vida y que son inevitables, historias mundanas de intimidad social: “..La gente sigue parada siempre dudando, como si el ayer los hubiera castigado”; elocuente canción de piano al frente, es el clima exacto de este álbum.

La segunda mitad del disco posee canciones como “La operación es simple” que equilibra con su instrumentación de tono acústico, aforismos en clave poética, aggiornados por cuerdas y vientos, que están distribuidos en esta obra de Litto. La tensión eléctrica vuelve en “Dios es más” de piano eléctrico y guitarras distorsionadas, que continúan en el tema homónimo al nombre del disco (“Muerte en la catedral”), en el que, hacia la coda final, se viaja a la velocidad de los colchones de hammond´s , que el ex gato salvaje aplicó.
La humorada “Despedida del trabajo 2”, hace la pausa antes de encontrarnos con “Señora vida” (la última canción) contrastante con la temática aplicada. El artista plástico Pérez Selis (de características geométricas y de bi - dimensionalidad) fué el encargado de elaborar el arte de tapa, el que engloba el ciclo de canciones de Litto Nebbia.
Muerte en la catedral reúne todas las características para considerarlo un clásico de buen gusto.

miércoles, 1 de abril de 2009

Bicicleta, equilibrio stereo.


Disco : Bicicleta 
Artista : Seru Giran
Año : 1980
Por Guillermo Romani.


El tercer LP (long play) de Serú Giran se llamó Bicicleta, nombre que en la gestación de la banda había sido propuesto para “bautizar” al grupo, pero quedó eclipsado por el mágico nombre Serú Giran.
Bicicleta editado en 1980, es el de la mitad de una lista de cinco discos que la banda editó en su primera etapa (de finales del 70 y comienzos del 80), y es el que nuclea canciones importantísimas para todo el repertorio de “los Beatles Argentinos”. 
 El tercero en cuestión comenzaba dirigido “a los jóvenes de ayer”, canción de amplia introducción que mezcla jazz -rock con destellos tangueros; el siguiente tema, en voz de Lebón, se preguntaba “cuanto tiempo más llevará”, continuando una mirada revisionista del tiempo, que da continuidad a una historia cruenta, (de esos días de dictadura represiva y depresiva), “canción de Alicia en el país” en clave lewiscarroneana, que eludió por completo a la censura (otro flagelo para los artistas del país). 
Bicicleta es el primer disco que contiene una composición de Pedro Aznar “La luna de marzo”: tema instrumental que cierra el lado “A” de su original en vinilo.
 “Mientras miro las nuevas olas” ironizaba un tanto a la new wave (que comenzaba a salpicar a nuestro país con la llegada de la nueva década), donde apelan al recuerdo nuevamente: “¿Te acuerdas de Elvis..? “; “¿Te acuerdas del tipo que rompía las guitarras, cuando nadie tenía un miserable amplificador? “Hay miles ahora”; se preguntaba y se respondía un Charly a viva voz.; en “Mientras miro las..” García hacía notar su madurez con respecto a la nuevas olas, y dejaba claro que él se veía parte del mar.
"Desarma y sangra" es la obra clásica del disco, de belleza inusitada para una canción del rock argentino.
La voz de Lebón es la que le dá color a varias canciones como alguna ya nombrada, "Tema de Nayla", y “Encuentro con el diablo” (subida en una rítmica que parece ser inspirada en Lynyrd Skynyrd), la que clausura el material discográfico haciendo referencia a un encuentro bastante particular, que protagonizaron varios artistas de rock al entrevistarse con el asesor de Viola, por ese entonces en el poder.
Bicicleta es el equilibrio exacto de una excelente banda de rock que supimos conseguir, donde brillan Lebón – García – Moro y Aznar.  


sábado, 18 de octubre de 2008

La Katana Kuryaki




Disco : Chaco
Artista : I.K.V
Año : 1995
Por Guillermo Romani.


Ni bien iniciados los noventa, en Argentina, asomaba un nuevo grupo de adolescentes dispuestos a crecer musicalmente: un dúo de hip hop con bases funk enraizados con lo latino que se dió a llamar "Illya Kuryaki and the Valderramas", los que sorprendierón tanto a medios especializados como al público en general, una banda enérgica con buenas canciones.
Para 1995, luego de quedar sin el resguardo de un sello discográfico, la banda formada por Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur daba inventiva a Gigoló productions, por el cuál dieron a conocer "CHACO": disco que salió a golpear directo; a dar el cachetazo preciso que necesitaba la mitad de la década infame (una de las tantas) y hacernos ver como eran las fiestas en la casa jaguar, con jarrones y todo.
Al grito de "Chaco" se da inicio al tercer material discográfico del dúo que nos sumerge en el mundo Kuryaki, él que a partir de este disco no sería el mismo; sonido seco en historias de atmósferas densas con bases al tono.
"Abarajame": el primer corte, y segundo en la lista, sorprende en audio y en video.
El pulso se ondula al llegar "Jaguar House" un funk delicioso. En "Chaco"(de I.K.V.) hay baladas como "Hermoza from heaven", "Abismo", o "Húmeda", que pintan un pasadizo secreto en el viaje propuesto por los Kuryaki.
"Hip funk oriental de curso latino": se llame como se llame, sabemos que fué una propuesta original.
El tercer disco de I.K.V. fué grabado y mezclado por Mariano López y Machi Rufino, en los estudios La diosa salvaje, allá por la primera mitad, de la mitad, de los noventas y cuenta con un sonido que se iría definiendo cada vez más en el transcurso de los discos.
Dante y Emmanuel apoyados en una banda contundente: figuras como Fernando Samalea, Javier Malosetti o el rosarino Claudio Cardone, aportan delicadeza y buen gusto al sonido grupal; la presencia de músicos como Fernado Nalé, o uno de los tíos de la banda en este caso Gus Spinetta en percusión y Gustavo Redilener en flautas enmarcan las canciones; una sorpresa es la voz de Ernesto Frith (eterna voz de "La aventura del hombre") en “nacimiento”(último tema del disco) para cerrar(cierre de gala) el concepto del álbum de canciones "Chaco".
Equilibrio entre lo acústico y lo eléctrico, maquillando fábulas ciertas de dos veinteañeros con la foto de Bruce Lee en la portada de su disco, el que cuenta con el aporte estético de Eduardo Martí (fotomontaje) y Nora Lezano (fotos).
Illya Kuryaki and the Valderramas en "Chaco" inspiró su propio crecimiento.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Psicodelia + rock pesado + blues + rock


Disco: Billy Bond Y La Pesada Del Rock And Roll
Artista: Billy Bond
Año:1971

por Santiago Ramos
En Agosto del año 1971 Giuliano Canterini (así es el verdadero nombre de Billy Bond), salió a romper todo, para eso, con la ayuda de Jorge Alvarez se alió a lo mejor del rock de ese entonces: Pappo, Luis Alberto Spinetta, Héctor "Pomo" Lorenzo, Vitico, David Lebón, Black Amaya, Javier Martínez, Pajarito Zaguri, Kubero Díaz, Luis Gambolini, Nacho Smilari, Cacho Lafalce fueron el acompañamiento que necesitaba el italiano para darle forma de rock puro a ese emblemático álbum que fue Billy bond Y La Pesada Del Rock And Roll.
La tapa de por sí ya anunciaba que se venía algo serio pero que a la vez era un juego en el que todos podían jugar. En la misma aparece una foto de la cara de Billy Bond, con los nombres de los músicos que participan en el disco pintados en el rostro.
El breve riff de Pappo en “Salgan al sol” es contundente, ahí aparece la voz de Bond muy expresiva cantando los versos de Javier Martínez que son una crítica a la sociedad del momento; “cuatro solteronas desinfladas que se creen un primor, mesa redonda y un doctor que les habla del amor, ¡salgan al sol, revienten!”, el mensaje es que la vida entre algodones no sirve para nada, hay que salir a la calle. Es destacable el armado del tema que hace que en ningún momento baje los decibeles, ni bien termina una frase continúa un riff o un punteo.
Norberto Napolitano también colabora en la autoría de “Divertido, Reventado”, que es el segundo tema del disco. Después viene “Verdes Prados” donde se impone la voz de Billy Bond pronunciando el interminable fraseo del estribillo, en el cual el cantante parece que va a quedarse sin aire pero llega con soltura al final.
Entre voces grabadas que dicen “cuanto lo siento” aparece un ritmo marchoso de batería en “Señor Presidente”, hay algunos toques psicodélicos en la canción y la letra es totalmente contestataria.
Al conteo de “One, dos, tres, cuatro” en voz de Spinetta, se inicia “El Parque” tema de su autoría. El sonido que se suele emitir para hacer silenciar (shhh) incluido, hace recordar al tema de The Beatles “Come Together”, aunque la música está más ligada a Cream.
Ritmos del altiplano mezclados con rock hacen la fisonomía de “Cada día somos más”, la letra insita a la igualdad sin importar los títulos ni el dinero. La frase “amor y paz son palabras que sirven para rimar” tiene una connotación poética favorable a la vida armoniosa y no en contra de los pilares del hippismo, ya que no figura la palabra “sólo” antes de la palabra “sirven”.
En “Dueño de tu piel” hay un collage de voces, y la guitarra suena furiosa. El álbum termina con el blues de casi nueve minutos “Voy creciendo”, que pareciera ser una zapadita.
Este primer atisbo de rock pesado en Argentina es un gran exponente del año 1971, que marcó el florecimiento de esa música en nuestro país. Lamentablemente el disco está descatalogado, pues para conseguirlo ya se sabe que hay que hacer.

lunes, 4 de agosto de 2008

Una rareza clásica.


portada del disco.


Disco: Miguel Abuelo Et Nada.

Artista:Miguel Abuelo.

Año: 1975

Por Santiago Ramos.



“Agarré una bolsa, puse un calzoncillo adentro y me fui a Europa” admitió Miguel Abuelo a la revista Cantarock. La huída de un país gris (anterior al estallido de la nada y a otros estallidos) junto a la mamá de Pipo Lernoud, tuvo como primer objetivo la búsqueda de libertad absoluta y en menor medida el alejamiento de la música. Cumplió con el primero mas no con lo segundo.
Según sus propias palabras. “un día, viajando de Londres a París por un trabajo en laca china, me encontré con un músico electrónico argentino, Edgardo Cantor. Se interesó en mi forma de cantar, me dijo que conocía un productor y que le gustaría hacer algunos trabajos conmigo. El productor me llevó al estudio para hacer una prueba y cuando me escuchó me ofreció el oro y el moro”. El productor era Moshe Naim quien había financiado algunas obras de Dalí, y estaba dispuesto a aportar una enorme cifra de dinero para la futura producción de un disco. Es así que Miguel decidió llamar a Daniel Sbarra (luego integraría Virus) y a un puñado de músicos sudamericanos exilados para formar el grupo Hijos de Nada con el fin de grabar un disco.
En 1974 el grupo emprendió una gira por Francia para presentar el material grabado. La misma tuvo una excelente aceptación de la prensa pero no del público. En la mitad de ésta, las diferencias entre Sbarra y Abuelo fueron irreconciliables por lo que el grupo se disolvió.
Ante esta situación, el productor (autorizado por Daniel) decidió editar el disco del grupo bajo el nombre Miguel Abuelo Et Nada.
Editado en 1975 pero grabado en 1973 Miguel Abuelo Et Nada es un disco que lo tiene todo; rock crudo, ritmos andinos, canciones de fogón, lírica extrema, diferentes tipos de melodías, guitarras acústicas, guitarras eléctricas, perfectos arreglos corales, destellos electrónicos, elegante instrumentación, psicodélica y la voz de Miguel Abuelo en estado de gracia. Esa descripción sólo sirve para resumir a grandes rasgos una obra tan compleja como difícil de catalogar.
El inicio del álbum es con el tema “Tirando piedras al río” cuya introducción es un riff hard rock muy sólido, a medida que se va desarrollando muta hacia una canción despojada con arpegios de guitarras y coros, para luego volver al ritmo bien heavy. Dura 7 minutos infracción y es constante el ida y vuelta de un ritmo a otro. Antes de finalizar, la voz de Miguel pronuncia un verso a manera de silogismo para concluir con el riff inicial. Luego viene “El largo día de vivir”, una bella canción de fogón que se inicia con un violoncelo a todo volumen generando un ritmo bailable. Este tema posee una de las grandes frases de Miguel Abuelo; “tu eres color en mis sueños”, aquí para que resulte la metáfora el compositor da por sentado que sueña en blanco y negro, así la presencia de la otra persona es la que produce esa alquimia, remata con la frase “por ti real es la vida” cantado a voz desgarrada pero con una afinación muy justa. En el último tramo aparece una quena que brinda aires de música del altiplano.
El tercer tema del disco es “Estoy aquí parado, sentado y acostado”, que ya había sido grabada por Los Abuelos bajo el nombre de “Pipo, la serpiente” en la época que entró Pappo al grupo. La letra, le pertenece a Pipo Lernoud, está escrita en primera persona y transmite la pérdida de sensibilidad. Hay versos como; “ya he perdido el olor de los duraznos, mis ojos ven fantasmas en la gente al pasar”, “me acerco a una piedra, la miro sin pensarla, la toco sin nombrarla, la toco y nada más”, “estuve muy solo, pero solo sin recuerdos”, también está la frase “sin tiempo y sin memoria” que popularizó Pappo en “El hombre suburbano”. El efecto flanger usado en los platos más las guitarras distorsionadas convierten a la canción en un estilo Led Zeppelín, pero no es sólo eso; hay mucho suspenso propuesto por el tempo y el tono de voz que hacen que al final cuando la banda estalla y la voz de Miguel da gritos, la canción se convierta en una furia incontrolable.
“El Muelle” es un bolero que no parece tal, debido a que la melodía típica del bolero es reemplazada por una melodía más tétrica en la que Miguel canta como si fuera tartamudo. Abundan los efectos electrónicos y la letra es una descripción de lo que pasa en un muelle cuando no queda nadie.
Los últimos 3 temas del disco pertenecen a Daniel Sbarra. Está “Señor carnicero” rock visceral en cuanto al sonido, los punteos de guitarras son típicamente heavy’s, y tiene muchos arreglos que parecen trabar el tema, para luego seguir. Después viene “Sabido Forastero” que por las guitarras y los coros tiene conexión con el “Bolsón de los cerros” del disco Conesa de Pedro y Pablo, también tiene cierta familiaridad con la melodía de “Havalina” de The Pixies incluida en el disco Bossanova del año 1990. Abundan efectos electrónicos muy sutiles que le dan matiz y heterogeneidad.
El último tema del álbum es “Octavo Sendero”, el violoncelo de Carlos Beyris se mixtura con las guitarras sucias creando una atmósfera pesada, ideal acompañamiento para los falsetes de Abuelo.
El disco nunca fue editado en Argentina, si bien hubo una posibilidad de hacerlo en la época del uno a uno, no pudo ser debido a que Krisha Bogdan (madre del hijo de Miguel) se opuso exigiendo una retribución que no le correspondía ya que los derechos pertenecen a un productor francés. Hoy es muy difícil que éste material se edite en nuestro país porque se exigen cifras impagables para el mercado local. Una verdadera lástima para las discotecas del rock criollo.

viernes, 11 de julio de 2008

Un recorrido por diversos estilos




Artista: Sumo.
Disco: After Chabón.
Año: 1987.


Por Santiago Ramos.

Alguna vez Andrés Calamaro dijo: “la de los últimos días de 1980 es la generación de los huerfanitos que ni se enteran” y mucha razón tenía ya que 3 de sus máximos exponentes en el rock, murieron al fin de la década.
Uno de ellos fue Luca Prodan, mentor y alma máter de Sumo, quien en 1987 sentía que vivía en tiempo de descuento. Es así que, a mediados de ese año, se grabó el disco After Chabón en condiciones de caos absoluto.
Las composiciones del álbum conforman un combo tormentoso y oscuro, proveniente de influencias como Joy Division y toda la ola de post punk que había invadido Gran Bretaña a finales de la década del ‘70.
El disco comienza con “Crua Chan”, una especie de marcha militar en la que la guitarra de Mollo suena como un conjunto de gaitas y la letra hace referencia al clan escocés “los Pollocks” (al que pertenecía la madre del compositor) en grito de guerra frente a Inglaterra. Continúa con el reggae “No tan distintos”, cuyo riff es contundente. Luego vienen “Banderitas y globos” (ya había sido incluida en el disco Corpiños en la madrugada) que logra una de las mejores combinaciones entre Mollo y Dafunchio, dos guitarras que contrastan, una suena muy limpia con ritmo de ska, mientras que la otra suena espesa con ritmo punk, el bajo de Arnedo más la batería de Troglio hacen la base y el saxo de Pettinato suena totalmente deforme. El título hace referencia a la época de Malvinas, cuando toda la población andaba con banderas y globos. “Mañana en el abasto” es el tema más pop del disco, si lo hubieran visto en vivo, los que hoy cantan “Luca no se murió…” probablemente lo habrían querido matar. Describe con precisión la zona del abasto de Buenos Aires, hasta ese momento nadie, salvo los compositores de tango de la década del 30 y Manal, había dirigido su proa poética a lugares tan maginales.
El resto del disco es más experimental, denso y bizarro, “Hola Frank!”, según su autor: “se llama así porque Frank Zappa hacía cosas así, donde ponía la voz medio irónica, improvisada y medio rap arriba de algo que no tiene nada que ver musicalmente” , hay guiños a través de frases para The Velvet Underground (“Sunday Morning”), Bob Marley (“No woman no cry”) y hasta la misma banda (“La rubia tarada”) .
“No te pongas Azul” es un término que hace referencia a evitar la sobredosis de heroína. Está dedicada a un amigo de Luca que se había muerto por tal situación.
Por otra parte, el ensamble entre los músicos manifestó cierta excelencia en la ejecución del reggae, de ese modo nacieron “La gota en el ojo”, “Ojos de terciopelo” y “Percusión baby”, lo mejor de música jamaiquina que se ha hecho por estas pampas.
Por último hay que decir que el grupo dejó frases imborrables, como “No se lo que quiero, pero lo quiero ya” que se transformó en un yeite para las generaciones posteriores, al mismo tiempo que “Yo estoy al derecho, dado vuelta estas vos”, se convirtió en la inscripción más popular en remeras de rock.
La presentación del álbum se hizo el 10 de Octubre de 1987 en el estadio de Obras, por esos días la banda atravesaba su pico de popularidad. Dos meses más tarde, el 22 de Diciembre, Luca fue encontrado muerto en su casa de San Telmo, víctima de un paro cardíaco y una cirrosis hepática. Dos días después iba a cobrar una enorme cifra de Sadaic, que pensaba destinar a una cura, en una clínica de Entre Ríos.