domingo, 6 de diciembre de 2009

Entrevista a Sol Pereyra.



“Me gusta generar cosas desde acá como para desmitific
ar esa idea que es imposible…”

Sol Pereyra volvió de su viaje por tierras mexicanas con un disco bajo el brazo y muchas cosas para decir, bien lo grafica el titulo del álbum “BLA BLA BLA”.
La trompetista de Los Cocineros hace un par de años empezó a trazar un camino paralelo a la banda para acurrucarse en sus propias composiciones.

Hace poco más de una semana el disco vio la luz, ella lo define así: “ son canciones de amor (…) Son letras con mucho humor, ironía, relacionadas con el mundo femenino”.
Cuando el mediodía se iba alejando lentamente, en un bar de Alta Córdoba nos juntamos con Sol para desglosar su disco debut que será presentado en forma oficial el próximo 19 de diciembre en 990 Arte Club.
De paso, nos comentó como su experiencia con Julieta Venegas le exigió nuevos desafíos y sobre los proyectos que tiene a futuro. En clave de humor, al finalizar la nota dijo que habló muchísimo y prometió que su próximo disco será instrumental.

Por: Fabricio Álvarez - Santiago Ramos - Guillermo Romani.
Foto: Fabricio Álvarez.


¿Nos podés contar un poco de que se trata éste álbum debut, (“BLA BLA BLA”) y qué diferencia tiene con lo qué venias haciendo con Los Cocinero?

En realidad, de antemano hubo una búsqueda de tener cuidado para separar un poco y tener otra propuesta musical.
Como en Los Cocineros también hago canciones, y no es que pueda ser tan versátil… tengo una tendencia a trabajar desde el humor, cosas que tienen que ver con las mujeres, y eso está en la mayoría de mis canciones por eso traté de que lo musical pasara por otro lado.
En Los Cocineros hay bata y bajo acústico, yo en éste disco hice un acercamiento al mundo de la electrónica, trabajé con secuencias todo lo que es la parte rítmica: bajo y batería.
Trabajé con Silvano Zetina, músico mexicano que viene tocando y produciendo música electrónica, él fue el productor de la mitad del disco, y a partir de ahí, ésta línea se continuó con toda la gente que se sumó a la producción en el resto del disco, eso le dio una cosa diferente a Cocineros, aparte de la voz.
La voz de Mara es muy personal y la mía va para otro lado porque tengo otra característica.
Los ritmos musicales del disco son variados: reggae, rock y también hay un coqueteo con el hip hop. Las letras son tan verborrágicas que naturalmente me llevaban más a decir que cantar. No fue que tuviera la intención de rapear pero se fue naturalmente para ese lado.

¿Cuál es el mensaje que querés transmitir desde ese caudal verborrágico?
Cuando escribo nunca pienso que es para que la gente reciba un mensaje. Escribo lo que me sale, tiene una cosa muy relacionada al presente, después que cada uno lo interprete como quiera.
Son letras con mucho humor, ironía, relacionada con el mundo femenino. Son cosas que a mí me impactan o me llegan. Lo que suelo hacer es agarrar una situación particular y caricaturizarla, me divierte hacer eso, son pequeñas historias, historias vistas de distintos focos: histéricas, más neuróticas, menos neuróticas… muy apasionadas… cada una tiene un personaje.
Es como si montara once obritas de teatro para mí, de hecho cuando las hice lo pensaba.
Quiero hacer once videos pero que todos tengan una línea en común. Son once historias de once mujeres.

¿Por qué le pusiste al disco “BLA BLA BLA"?
Por esto que te decía de lo vergorrágico…

Vos estás vinculada al teatro ¿no?
Claro, yo soy licenciada en teatro. Con la música y el teatro empecé a los diez años. Y al teatro nunca lo dejé.

Bueno en esta obra se puede vincular, vos decís que son once escenas…
Sí, sí porque son pequeñas historias.

¿Cuando escribís, ya estás pensando en la canción?
No, primero empiezo con un texto, me pasaba con canciones para Los Cocineros, una vez me dijeron que era imposible hacerlo canción. !¿Imposible!?, es lo peor que me pueden decir (risas). Inmediatamente me puse hacer la música…: “¡acá la tenés!”.
Por ahí un texto y después lo hago canción. O las dos ideas vienen juntas, o una melodía y después me pongo a escribir la letra.

¿Cuesta alguna más que la otra?
No, tengo épocas en las que me salen más fácil una cosa que la otra.
Pero si me trabo con al música voy a la letra y si me trabo con la letra me voy con la música.

¿Qué otros músicos te acompañaron en el disco?, ¿o fue en soledad?
Los productores oficiaron de músicos también. Silvano Zetina que es músico y productor de México, en las cinco canciones que hicimos juntos los dos tocamos todo. El armaba la secuencia tocó guitarras, teclas y el cuatro, la trompeta, el trombón y las voces las hacía yo.
También grabaron Mauricio Candussi, Andrés Clifford, Luz Pereyra, Pablo Fenoglio, Oski Righi, Pepe Céspedes, Eduardo Bazán y Leandro Rossi.

¿Fue una grabación muy fragmentada?

Tuvo tres procesos. La primera parte fue en mi casa, montamos un estudio de grabación. La segunda parte en Buenos Aires con los chicos de Anetol Delmonte que han tocado varias veces con Cocineros, dos de ellos, Leandro Rossi y Eduardo “lione” Bazán, hicieron las secuencias y la producción junto conmigo de la otra mitad del disco. Y hay otro tema que tuvo otro proceso en como se hizo, la producción de esta canción la hicieron: Pepe Cépedes y Oscar Righi, de Bersuit. Les di la canción, yo la grabé en mi casa con guitarra y voz. Ellos me preguntaron si podían hacer lo que quisieran y después que yo pusiera la voz, les dije que sí. Después en el estudio Del Cielito, me hicieron grabar como 30 tomas de voz, porque son muy minuciosos. Hicieron todo el armado de la canción en base a mi idea rítmica, pero le metieron todo ellos y yo sólo metí las voces


Vas a presentar el disco en diciembre ¿no?
Sí, el 19 de diciembre.

¿Con qué banda te vas a nutrir?
Vamos a ser tres músicos. La idea es hacer un formato bien chiquito, viste cuando vas a ver un power trío que vos decís “¡puta que bueno que suena y son tres nomás!”, generalmente son músicos muy virtuosos. En este caso los dos músicos que me acompañan tienen esa particularidad, son muy buenos músicos, de mi lado el virtuosismo no va a estar jamás (risas) , yo le pongo huevo, devoción y todo, pero virtuosismo no.
Vamos a tratar de hacerlo sonar entre los tres y las secuencias. Ya estamos probando eso, que suene potente y no que sea una cosa flaquita. Aparte ya me tiene cansado esa cosita flaquita acústica que todo es light, todo es suave. Estamos tratando de buscar eso, somos poquitos pero queremos que suene potente.

¿Qué formación instrumental va a tener el trío?
Y es una cosa bastante rara. Mauricio Candussi, que es también el acordeonista de Los Cocineros, va a manejar secuencias, teclas y coros, Ignacio Falco, integrante de “La Estazion”, toca la guitarra y canta , y yo en guitarra, trompeta y voz.
Después habrá voces invitadas, va a cantar Mara (Santucho), en otra Luz Pereyra que es mi hermana, Andrés Clifford que es también de Los cocineros, y dos vientos invitados.

¿Qué proyección tenés con este disco?, ¿pensás presentarlo en otros lugares?
Para el año que viene queremos presentarlo en Buenos Aires, ahora ya estamos muy a fin de año.
A finales de enero nos vamos a una mini girita por Brasil, hasta ahora está confirmada en Sao Paulo, y estamos esperando que nos confirmen de un festival en Recife (Brasil).
Y bueno llevarlo para donde se pueda. Eso está bueno de ser una formación chiquita.


Con respecto a tu participación en la banda de Julieta Venegas. ¿Te permitió estudiar de otra música más Latinoamérica que no tenga que ver con éste país?
Tenía que tocar varias cosas y pensé que iba a ser más equilibrado… de golpe me di cuenta que más que nada fui como trompetista y que tenía que ponerme más las pilas en cosas que yo no estoy acostumbrada con la trompeta.
En Cocineros yo me armo los arreglos hasta donde puedo. En cambio ahí te daban una partitura y te decían “tocá esto”. Entonces me tuve que poner al día, una exigencia más de sesionista que yo no tenía y no estoy formada para eso, pero a la vez estuvo buenísimo.

¿Vos no provenís de la academia?

No, mi formación más ortodoxa es desde el teatro. La música siempre fue más…digamos, hice talleres, empecé con la trompeta en la Academia Municipal con chicos de seis años yendo una o dos veces por semana, fueron talleres, una formación más autodidacta.Pero he tenido mis buenos maestros en la música, que me han acompañado en momentos y me han dado elementos para poder seguir sola.

¿Cómo fue tu última experiencia por México?

Después de lo de Julieta, fue como una mezcla. Aproveché la soledad para armar el disco. No lo toqué pero lo armé para el vivo, aprendí la cuestión técnica de las secuencias que yo no lo sabia hacer. Empecé armar el show, toqué con Natalia Lafourcade un par de veces y dirigí una obra de teatro…

¿Tiene una conexión tu disco con lo que hace Natalia?
A Natalia no la conocía. La conocí cuando estuvimos con Julieta, pero me encanta que esté eso de que haya cosas que se conecten con otros sin querer.
Me parece por una cuestión de mujer, de búsqueda de cosas, y si sentí una identificación en esa cosa de estar curioseando con ciertos elementos de la música. En ese sentido con Natalia medio que me pegué.
No sé si hay una línea común en lo musical, pero sí supongo que pueden cruzarse en varias cosas.
¿ Cuál es tu instrumento a la hora de crear?
La guitarra…

¿Y el cuatro venezolano hace cuanto lo integraste?

Básicamente con Los Cocineros. Hace diez años… antes no!

En realidad me lo había comprado un tiempito antes, pero lo empecé a usar con Los Cocineros.

A mi me gustaba mucho una cantante venezolana, Cecilia Todd, y la música venezolana: el folklore, yo sacaba las canciones con la guitarra. Después me dijeron que había un luthier chileno, Gilberto Zambrano que vivía en Córdoba y hacía el cuatro venezolano. Fui y le compré el primer cuatro, después me hizo varios, también me hizo un ukelele y es como mi luthier preferido, siempre acudo ahí.

¿Edén (disquerías)está distribuyendo el disco?

Lo de Edén esta buenísimo. Ellos empezaron a trabajar con La Mona (Jiménez), y muchos otros músicos de Córdoba y antes de irse a la mierda, como todas las disquerías, armó una propuesta para trabajar y editar discos de músicos independientes; te consigue precios de fabricación muy baratos, te ayuda a vender el disco, a distribuir si hace falta, no te hace un contrato, y te da una mano importante, te pone un código de barra, y una serie de cosas que hacen que el disco sea independiente pero en un marco más respaldado.

¿Por dónde está repartido el disco?
Salió hace una semanita. Yo pienso que va a estar por las provincias más grandes: Mendoza, Buenos Aires, Santa Fe, y estoy en plan de hacer una edición en México, eso está bueno porque ser independiente te lo permite.

¿Tenias idea que Lisandro Aristimuño está aceptando propuestas musicales.. tuviste hacer algún contacto…?
No, me enteré apenas llegué en una nota, pero no tenía ni idea…

¿Podemos decir que el disco es bien cordobés?

Sí, sí. Me gusta generan cosas desde acá como para desmitificar esa idea de que es imposible…

¿Cómo te vas a repartir con Cocineros y tu disco solita? ¿Vas hacer doblete?
Si hace falta hacer doble, vamos hacer doblete, es como una cosa que está muy bien hablado, el tema de las fechas, hablarse con tiempo, tratar de llevarla.
En caso de que uno de los dos proyectos trabajara mucho, se tomará un decisión….
Ahora me voy yo sola a Brasil, pero en marzo van a Los Cocineros y uno de los músicos es de Cocineros. Hasta en algún momento podemos facilitarnos las cosas, si yo hago un viaje para mí, podemos conseguir una fecha para la banda.

¿Cuándo surge la idea de abrirte un poco de Cocineros y hacer tu música?

Hace como dos años. Me daba cuenta que había ciertas canciones que musicalmente me llevaban para otra búsqueda y que tratar de meterla en Cocineros era tratar de imponer algo que por ahí no tenia nada que ver con el curso natural que estaba buscando el grupo.
Me dije: "tengo dos opciones, o trato de imponer una idea y empiezo a pelear con todos, o lo busco por fuera y en Los Cocineros voy con la búsqueda grupal".
Yo tenía una inquietud individual, pero en el grupo te tenés que manejar en consenso.

Hay una identidad en Los Cocineros y es difícil imponer otra idea….

Sí. Fue iniciar la búsqueda para no quedarme con la frustración de no poner eso en ningún lado y en Los Cocineros sigo profundizando ese estilo que ya se viene marcando, por más que sea muy ecléctico hay una línea que es muy clara desde hace ocho años. O tendría que ser un grupo que hace cambios radicales. A mi me encanta eso, pero Cocineros funciona de una forma y no funcionan con esa idea, no va hacer un disco hardcore y después un disco de boleros. Sí hemos sido muy cambiantes del primer al séptimo disco, pero en otros sentidos.

Con respecto a las canciones del nuevo disco, la difusión, además de “my space”. ¿Te acercaste a las radios? En alguna oportunidad con Los Cocineros tuvieron alguna mano de Lalo Mir. ¿Cómo es con éste disco?
En ese aspecto es iniciar de cero. Hay gente que me pide el disco. Hay un respaldo de todo un laburo pero a la vez es empezar un proyecto nuevo que tiene otra identidad musical.
Hasta que Lalo Mir nos dio bola y nos escuchó, ya teníamos tres discos. Lalo escuchó de casualidad y se armó una bola, este disco tiene recién una semana.

Pero en el sitio sí hace tiempo que se puede oír…
Sí, en el sitio es muy raro lo que pasa, se da una cosa con gente de Colombia; México y EE UU, eso no lo entiendo, por qué me escribe tanta gente de allá, de radios...

¿Pero son latinos?

Hay muchos norteamericanos que le gusta la musía latinoamericana….


O sea que tuviste repercusiones de otros lugares…
No, de acá también hubo bastante, pero me llama la atención, es muy parejo.
Con México me sorprendo, porque yo espero que pase más una cosa de donde soy yo.
Pero acá ha tenido muy buena onda. Muchos músicos, gente de otras bandas, de Uruguay también, pero yo no tenia el disco y tampoco dejaba que se bajen las canciones hasta que no estuviera el disco en la calle.
Por ahí me pedían canciones de radios de acá, de Buenos Aires o de México y yo mandaba un tema o dos.

¿Cuál es el mensaje general del disco?
Un mensaje oculto (risas). La verdad que no sé si tiene un mensaje…

Pero si sentís que podes generar un concepto con cada canción…
Para mí es hacer lo que me gusta y tratar de transmitirlo, desde la escritura, desde lo musical, escribir desde cosas muy pequeñas y de eso hacer un mundo, después que la gente le pegue como sea. Pero no tengo un mensaje.
En este disco en general son como canciones de amor bastantes ridículas, que rallan el extremo, irónicas….

“No hablo del amor” se llama una canción..
Sí, porque justamente lo que hace ella es hablar del amor. (risas)

En Los Cocineros también estaba ese juego…
Sí, sí claro.

¿Querés decir algo en particular… algún mensaje?

(risas) No no; hablo un montón. Sigo hablando un montón. Prometo que el próximo disco es instrumental (risas).

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