martes, 18 de noviembre de 2008

Ella Es Tan Cargosa cumplió 8 años

El Poder de Ella es Tan Cargosa en vivo

Por Melisa Goyochea y Raúl Valero para
El mundo entre las manos virtual
Foto: Raúl Valero


A veces cerramos los ojos y al abrirlos las oportunidades aparecen como por arte de magia, otras no se logra conciliar el sueño en la espera y búsqueda a que se abra un camino.
Ella Es Tan Cargosa se dedica al rock desde el año 2000, y en el recorrido de un camino independiente cruzaron momentos agradables como llenar show’s en el oeste de Buenos Aires, como complicaciones a la hora de buscar una discográfica que les tuviera fe. Pero apostando a su música y sin perder las ganas continuaron venciendo dificultades. En el 2007 una oportunidad les tocó la puerta, ese año que vino de la mano del lanzamiento de su primer disco, comenzaron a tener una difusión que se incrementó con el paso de los días, en marzo de 2008 llegó el premio Gardel a mejor álbum nuevo artista pop, conciertos en el interior, bajaron al Pepsi Music. Pero no hicieron ninguna parada, el 7 de noviembre festejaron sus ocho años en La Trastienda, y esperan el 2009 con proyectos para el segundo disco.
Aquí van algunas palabras de sus integrantes: Rodrigo Manigot (voz), Mariano Manigot (guitarra y voz), Maximiliano "Pelado" Chercover (bajo y coros), Ildo "El Tano" Baccega (guitarra) y Pablo "El Negro" Rojas (batería).


¿Cómo se siente La Cargosa al ver esta aceptación y convocatoria por parte del público que hace un año en el mismo Pepsi fue mucho más reducida? ¿Cómo es este nuevo paso por el Festival?
Rodrigo: El año pasado fue una especie de educación, el rock te educa siempre, y donde te la crees te bajan siempre los humos. Veníamos sonando en todos lados, re estrellas, y cuando salimos a tocar, no teníamos prueba de sonido, tocamos en un galpón, o sea que en algún punto nos los merecíamos un poco por agrandados. Y esto fue hermoso, esto es lo que uno quiere y cuanto más dure va a ser mejor para la banda, es muy lindo ver que la gente te escuche, es muy gratificante.


Después de sietes años de esfuerzo y de batallarla, ¿cómo es y cómo viven este último año?
Mariano: y este fue el más lindo, el año pasado tuvo lo suyo porque salió el disco, nos empezaron a pasar en la radio, empezamos a tener difusión, pero este año arrancó con todo en enero y con el premio Gardel, que fue la cosa más linda que nos pasó, y lo que uno venia sintiendo piensa que para algo servía. Y ahora es con todo, hay que seguir, es el comienzo.
Maxi: Erróneamente la gente piensa que estamos recolectando los frutos y es al revés: es el año de sembrar más fuerte que nunca, cerrar el disco con todo y de tocar mucho en el interior.

¿Qué otros materiales tienen?
Mariano: Discos sacamos varios, que ahora son demos, en su momento era nuestro disco que grabábamos caseramente, nos rompíamos para hacerle la tapa y que quedara todo lindo, pero había algo que faltaba para que se conozca, quizás alguna cuestión técnica radial en el sonido, en la difusión, algún contacto que tengas ahí adentro para que te pasen en la radio o en la tele, y es como que es el primer disco; lo tomamos que por más que sacamos dos o tres antes, por primera vez lo hicimos con un productor serio, en un estudio muy lindo, con un buen técnico y con Pop Art, que a partir de allí nos empezó a cambiar todo.

¿Quién se encargó de la producción de su disco?
Rodrigo: Germán Wiedemer fue el productor del disco. Es un pianista amigo que se toca todo, de perfil bajo. Tiene formación clásica, toca jazz como un demonio, pero además es un gran tecladista de rock. Tocó con todos (Memphis, los Ratones, David Lebón, Vicentico). Un monstruo, además de ser una gran persona. Le debemos mucho, apareció en un momento clave y nos cambió, o en todo caso, nos mejoró al máximo.

En base a sus experiencias, ¿cuál es su pensamiento de las bandas en relación con la industria discográfica?
Rodrigo: Es muy compleja la relación. Nosotros por suerte pudimos firmar haciendo concesiones en muchos sentidos, pero para nada en lo artístico, te lo juro. Firmar con Pop Art llevó a que nuestras canciones llegaran a todo el país, y que por fin, después de años de tocar, nos diera una cierta entrada económica. Eso nos resultaba imposible haciendo el camino independiente, que respeto mucho, pero que a nosotros no nos cerró jamás. Para una banda primeriza, firmar con cualquier contrato discográfico, hoy resulta, primero milagroso porque firman pocas bandas; después tortuoso porque se acabaron los contratos leoninos hoy son: ¡elefantisíacos! (sic) o como se diga.

¿Se puede decir que son referentes para las bandas que recién empiezan?
Mariano: Tal vez hace ocho años era más Che Guevara y había que salir de abajo, independiente. Uno se acuerda de esos comienzos que apenas te colgás la guitarra, querés fama, el éxito, vivir de esto. Y para las bandas que recién empiezan de algún modo nos sentimos referentes, venimos remándola, hay que seguir, hay que buscar la suerte, hay que encontrarla y una vez que está al lado de uno no hay que dejarla ir.

Como dijo alguna vez Pappo: “Es más fácil llegar a famoso que mantenerse en ese lugar"
Mariano: Es lo más difícil, como en el fútbol: llegar a la punta cuesta, y después hay que mantenerse.
Maxi: Igual la palabra fama es rara, ustedes vieron: nosotros bajamos de tocar, salimos, y te dicen ponete para la foto o te ponen un grabador y está todo bien. ¿Fama? voy al supermercado todos los días, fama es una palabra rarísima, que no es nuestro objetivo. Me parece que hacer una carrera tocando es la onda para nosotros.
Mariano: Somos conscientes de que tal vez no somos personajes, algunos haciendo un par de cuestiones piensan que pueden llegar a la fama, diciendo alguna pavada o escupiendo a alguien, o mostrando las tetas y el culo.
Pero tenemos tal vez un perfil más bajo, apostamos mucho a las canciones, a las letras, a lo que suene y por ahí vamos.

El nombre de la banda está inspirado en “She so heavy” de The Beatles. En su música ¿Dónde notan ustedes que esa influencia está más marcada?
Rodrigo: La influencia beatle la noto en dos puntos clave: en las melodías y en las armonías vocales. Ahí creo que está la filiación beatlesca. Por suerte, en algún momento nos abrimos a otras bandas y solistas (Rolling Stones, Kool and the Gang,E.L.O, Stevie Wonder, Tom Petty, rock nacional, a full) y eso nos permitió salir del cliché creo, y crear un estilo propio.¿Cómo nace el contacto con Iván Noble?
Mariano: En realidad, conozco a Iván Noble desde que era Iván Álvarez Noble (su apellido completo), antes de que cualquiera de los dos soñara con ser músico, más bien queramos jugar al fútbol, él en Boca, yo en River. Lo conocí en el jardín de infantes, después fuimos al mismo club, nuestras familias se iban de vacaciones juntas a Gesell, y al final terminamos el secundario juntos, en el Dorrego de Morón. Así que, imaginate, una vida anterior, casi, a la época de Ella es tan Cargosa y de los Caballeros de la Quema. En el secundario yo canté en una banda de heavy metal donde él era el baterista. Y en muchos cumpleaños tocamos junto a mi hermano Mariano y él en otra banda de fiesta que se llamaba Joe Campero and the Bevilaquas. Y éramos muy malos, pero nos divertíamos.

¿Hay intenciones de mostrar su música en el exterior del país?
Rodrigo: Nuestras, sí. Calculo que Pop Art también las tendrá, sólo creo, es cuestión de tiempo.

¿Por dónde comenzarían?
Rodrigo: Países de habla hispana primero. Amaría conocer México, España, Cuba. Después, cualquier lado nos viene bien. Lo que salga.

¿Cómo se preparan para los ochos años de la banda?

Rodrigo: Con muchas ganas de llegar al día del show y de disfrutarlo, ya desde la prueba de sonido hasta el último acorde de los bises. Será nuestra sexta Trastienda, y para nosotros es una apuesta muy grande, además de ser otra preciosa excusa para celebrar entre todos.