lunes 15 de diciembre de 2008

Entrevista a Jano Seitún. - Alvy Singer.-




Alvy Singer de panza al cielo
 

Alvy Singer: un cantante con orquesta.

  Jano Seitún es un músico de formación académica que anduvo y se interesa por los géneros populares (tocó en : 4Vientos, Satelite Kingston, la orquesta Típica Imperial, y varios más). A partir de un personaje de película encontró la puerta para dar a conocer sus canciones como Alvy Singer, quien se apoya en la Big Band para colorear su imagen acústica inspirada en la música de salón, donde el fox trot y el denominado hot jazz son ruborizadas con boleros que enmarcan canciones pop donde el humor y la ironía son de la partida con el amor como concepto.
Alvy Singer con la Big Band lleva editados dos discos: El Volumen 1 y La Elegancia( el vol. 2) ; actualmente se encuentra mezclando el volumen 3; de ello y de varios puntos más se trata está entrevista realizada a uno de los músicos que le habla a una generación conciente de que las cosas no se hacen de una sola manera. Sin más preludios Alvy Singer es decir: Jano Seitún
Por Guillermo Romani y Santiago Ramos.  
Foto: Dulcinea Rodríguez



¿Cuán importante es el humor o la ironía en tus canciones?
Bastante, aunque de un modo indirecto. No me gusta el gag, ni el remate en la música, porque siento que no resiste muchas escuchas, salvo algunas cosas de Les Luthiers… Lo que persigo es una especie de sonrisa cruzada, que es la que puede atravesarnos en algún entierro, por ejemplo. La sensación de extrañamiento, las cosas fuera de lugar, la incomodidad… esas cosas me causan gracia. Busco siempre el límite entre satisfacer mi obsesión perfeccionista y, por otro lado no tomarme muy en serio a mí mismo.

¿Sentís que se está haciendo fuerte una especie de movimiento que toma en esencia del rock pero que su propuesta es original principalmente en cuanto a la orquestación? ¿Cómo lo ves?
Yo no estoy muy seguro de que lo que une a esta especie de “movimiento” sea exactamente la orquestación. Es cierto que fue eso lo que nos unió al principio, fue eso lo que vimos primero entre nosotros, y lo primero que se ve de afuera. Pero no. Lo que encuentro más interesante es cierta… revolución ética. No tiene que ver con qué o cuáles instrumentos se usen para vestir una canción, sino mas bien con el oficio del músico y su relación con el entorno. Tiene que ver con hacer las cosas de la manera en que uno pueda, sin vivir tan pendientes de los costados empesariales/industriales oficiales de “la música”. Tiene que ver con objetivos más sólidos que tocar en tal festival, o editar con tal, o que te inviten a no se donde, o “llegar”, o “pegarla” (que es eso?) Objetivos que parten de las ganas de hacer/escuchar letras y músicas que hablen por nosotros, que nos representen, que no sean reproducciones de experiencias que no son las nuestras. Tiene que ver con establecer prioridades. Tiene que ver con aceptar que nuestra generación no es exactamente la generación del rock (eso fueron los 60´s?) sino que es la generación que tiene toda la información al alcance de la mano, o de un click de mouse, y ningún género musical es especialmente nuestro. Por lo tanto debemos buscarnos aún más en el caos para expresarnos. Valernos de toda esa información, y usar los recursos en la medida en que los necesitemos. Esos recursos pueden ser tanto una orquesta como una laptop, o un toc toc. Tiene que ver con negar que las cosas se hacen de una sola manera. Tiene que ver con los desafíos, tanto hacia el público como hacia nosotros mismos.


¿Qué consideras que hace falta para que tu música sea mayormente difundida , y como te paras frente a eso?
Los medios de difusión masiva no parecen interesarse demasiado… obviamente quiero que me vaya bien, principalmente porque hasta ahora siempre trabajé de otra cosa (de músico, pero no de cancionero) y porque me gustaría poder pagarle a la Big Band lo que siento que se merece. Pero hay algo interesante en el vértigo que produce darle la espalda a algo que te da la espalda. Hay cierta magia en ese movimiento de rotación, aunque hay que ser fuerte para que eso no te destruya.

¿ Los arreglos de tus canciones son de tu autoría también o participan de ellos los músicos que te acompañan ?
Los arreglos son míos, pero de a poco (para el próximo disco) empieza a florecer la colaboración de mi clarinetista Juan Kiss. Y el maestro Pablo Grinjot supervisó un arreglo de cuerdas e hizo dos arreglos de voces. De todas maneras, siento que el aporte de todos los músicos que me acompañan es inmenso. De hecho a veces los arreglos nacen de ideas que sugieren ellos, o nacen de la idea que tengo yo de cómo tocan ellos.

¿Por qué lugares estuviste presentando las canciones de “La Elegancia”?, ¿por donde te gustaría seguir, y donde te moviste con mayor frecuencia?
Toqué muchísimo en Buenos Aires, también aproveché una gira que hice con una orquesta de tango, y me armé unos showcitos solitarios en Londres, Paris, Madrid y Barcelona. Estuve en Tucumán, Santiago del Estero, Rosario, Venado Tuerto y La Plata. Me gustaría mucho.. mucho recorrer todo el país. Llevar la música al interior. Me encanta tocar para públicos bien diversos, y cuando no saben quién soy, es más desafiante, porque la escucha es espontánea, sincera, y me doy cuenta en seguida si estoy llegando a algún corazón o estoy pasando desapercibido. La música debe fluír, intrigar, incomodar, conmover, despertar (entre otras cosas) y el téster del vivo es implacable. Trato de tocar todo lo que puedo. Creo que desde el 2004 que, salvo los eneros, siempre hay dos o tres shows míos por mes. Y no siempre son en “salas” o teatros. A veces suceden en casas de aliados, y siempre las anuncio en mi “space”.

¿Estás por sumergirte en la grabación de un nuevo disco?
Estoy mezclando mi volumen tres. Y muy feliz, porque el procedimiento fue exactamente el inverso a mis dos discos anteriores. El volumen uno y dos me tomaron un par de años cada uno, grabando en casa, llamando a los músicos de a uno por vez, armando el rompecabezas en los ratos libres, y darle a ese sistema una sonoridad “espontánea” es complicado, aunque creo que eso se logró. Esta vez, en cambio, hubo mucho ensayo previo, y una grabación relámpago de un par de días, todos juntos, tocando casi con el espíritu de un show en vivo. El disco tiene sutilezas grupales, matices que sólo nacen de esa manera. También tendrá algunas perlas más íntimas: dos canciones en cuarteto con Dacal, Grinjot y Lebrero(Tomi), un dúo con la gran Julietita Sabanes, una musicalización de un poema de Tálata Rodriguez, una versión muy personal de un tango … Y todo bajo la producción del genio Juan Stewart, que me acompaña desde el primer disco en estas aventuras.

¿El próximo disco continuará con el género canción de amor o te direccionarás por otro rumbo en cuanto al concepto?
Mi norte es siempre esa investigación. Supongo que toda canción en algún punto es de amor. A veces es amor al amor, pero el abanico es infinito. Puede ser amor a la pérdida de control, al horror, a estar vivo, a derrapar, a crecer o a no querer crecer. Los boleristas o los poetas de tango han llegado muy lejos en ese sentido, y plantaron una bandera difícil de alcanzar, una obra muy rica. Me gusta que Alvy Singer (el heterónimo con el que me expreso en este asunto) persiga ese norte. Tal vez en algún momento salga de mí otro personaje, o mejor dicho otro autor, con otro nombre, otras dudas y otras búsquedas. Me gusta lo que dice Leonard Cohen: a cada uno le toca un pedacito de jardín, y trata de hacer crecer algunas flores con las herramientas que tiene.

¿Qué piensas de la manera de englobar fragmentando estilos y músicos por parte del periodismo que se considera especializado? ¿Ayuda al prejuicio y a dividir en diferentes tribus de monos iguales o ayuda para bien?
Celebro que cierto sector del periodismo musical ponga el ojo y la oreja ahí. Mas allá de aciertos o lecturas apresuradas, creo que ayuda. Y me gusta la intención de testificar que algo está pasando. Acá pasan cosas. Y son complejas de categorizar, porque no hay un loco solo en la colina, aullando al viento. Hay cientos de cantautores y músicos, cada uno con su verdad y su estética. Y muchos cruces. Algunas “subfamilias genéricas”, algunas colaboraciones, toda una red (y no hablo de las redes de Internet) de artistas, algunos mejores, otros peores, algunos entregándose de lleno, otros trabajando en los ratos libres. No es nuestra tarea catalogar todo eso, ni ponerle un nombre. Es tarea del periodismo musical, si quiere contarlo.

Alvy Singer Big Band

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Amigos: Muy buena la nota con Alvy... Con diversidad temática y, frescura subjetiva.
Un abrazo; Tonga.

Anónimo dijo...

muy bueno que incluyan esta nueva movida musical...
esta bueno escuchar este tipo de orquestas!

Anónimo dijo...

ah! me olvidaba de firmar...
Inés.

EMELMV dijo...

Gracias Gastón e Inés por comentar y piropear el blog.
Santiago.

Anónimo dijo...

yo también piropeo, y agradezco por ayudar(me) a ser un poco menos burros!!
Saludos, Ale F

EMELMV dijo...

Gracias Ale por tu visita.
Pueden conocer La música de Alvy Singer Big Band en su myspace.
Una buena experiencia.
Salutes
Guillermo.

Córdoba Noticias dijo...

LOS INVITAMOS A VISITARNOS acordobanoticias.com.ar

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