domingo, 13 de diciembre de 2009

Tres partes de dos: Flopa y Juan Ravioli en Córdoba


Show: Juan Ravioli y Flopa.

Lugar: La Fábrica.

Ciudad: Córdoba.

Fecha: Trasnoche del 11 de diciembre, 2009.

Por Guillermo Romani.

Foto: Fabricio Álvarez.


Iniciada la trasnoche del viernes 11 de diciembre, en la ciudad de Córdoba se presentaron, en complicidad musical, Juan Ravioli y Flopa (Florencia Lestani) en formato acústico y ante un puñado de público que disfrutó de ambos, por separados, y en conjunta intimidad hacia el final.
El primero en presentar sus canciones, empuñando su guitarra negra y acústica, fue Juan Ravioli, el autor e interprete de los álbumes Canciones para la juventud vol.1 y 2; quien repasó canciones de ambos discos con gran presición; aunque se confesó algo nervioso por su primera presentación la capital cordobesa (en mayo -2009- del corriente Ravioli pasó por Córdoba y se presentó con el ciclo itinerante Poemas y Canciones, en las localidades de Río Ceballos y Villa María, junto A Pipo Lernoud, Esquizodelia, Hernán entre otros).
Para la ocasión Ravioli desenfundó canciones propias con naturalidad, y se redujo a un solo instrumento ( el músico se desempeña en varios instrumentos.).
Luego del primer tema el cantautor se dirigió al público presente con un tímido “gracias”, que daría pie a su presentación:”…Soy Juan Ravioli, y estoy muy contento de estar en Córdoba…”. Tras despojarse de sus lentes ,y al cabo de tres canciones, Ravioli presentó un momento “zoo” con las canciones “Siete vidas” y “Perro de casa”, ésta última en clave de blues tenso y exquisito; ambas inspiradas en los avatares de la vida animal, de gatos y perros.
El músico también interpretó canciones de amigos como Ariel Minimal: “…Esta canción es lo más parecido a un tango, que toqué en mi vida. Es de Ariel Minimal y Fabián Casas…” disparó, previo a darle rienda a “Buscando aquel martillo de Thor” (de Un Hombre solo no puede hacer nada – Ariel Minimal -) de tono arrabalero, que preparó el final que devino con “Son días felices”, el corte del volumen 2.

Apenas con tiempo para ir al baño, a la barra, en busca de un mozo, o encender y terminar un cigarrillo, subió al escenario Flopa, de muy buen humor y con sus canciones dulces, fuertes y graves.

Flopa repasó canciones de varios de sus discos, y regaló inéditos como “Lástima”, con humoradas entre tema y tema. Promediando el show, y siempre con su guitarra de cuerdas de nylon tensas y su garganta venosa, entregó versiones acústicas de canciones como “Vengas conmigo”, que dió lugar a “La rabia”, de su disco Emoción homicida. “Debajo del álbum blanco”, del álbum  junto a Manza y Minimal (Flopa manza minimal), se inició luego de que la cantante bromeara: “…está se la robé a Van Morrison”, generando la soltura de la risa entre el público, que se mostró respetuoso, contemplando en silencio, y explotando en aplausos al término de cada canción. Para concluir Flopa interpretó “Germinar”, de su autoría, tras haber complacido algunos pedidos del público.

Luego de un breve impasse Flopa y Ravioli se hicieron presentes juntos para regalar el tramo cooperativo de ambos: cada cual con su guitarra entonaron las canciones más potentes de la noche como: “Abrazo impacto” o “Esta canción va a terminar mal”.
El final también trajo sorpresas, y trajo el recuerdo: “Hace poco fuimos a ver a Spinetta y vamos a hacer una versión libre de "Elementales leches” de Invisible”, comentó Flopa que se había disculpado con el público ( de a su derecha) por haberle dado la espalda en algunos momentos en los que la comunicación visual con Ravioli lo requirió. Bien acústica y poderosa fue la mirada sobre el tema de Spinetta.
Los músicos deleitaron con sus juegos de voces (o arreglos vocales), demostrando concentración, compromiso y goce. La despedida final fue con “Sonajeros”, un hit escondido y fogonero con autoría de Flopa, de esencia acústica como la que acompañó a la noche en la que una inmensa minoría (in crescendo)prefirió y disfrutó de Juan Ravioli y Flopa, antes que otra cosa.